Sabores que unen fronteras: una experiencia gastronómica y educativa que traspasa límites
Estudiantes del Bachillerato Técnico Profesional en Gastronomía de la Escuela Técnica Sergio González Olaizola, ubicada en Bella Unión, Artigas, realizaron prácticas junto a estudiantes de la Escuela de Alta Gastronomía Dr. Pedro Figari de UTU, ubicada en la Parada 12 de la Rambla de Punta del Este. Ambas escuelas unieron conocimientos, sabores y aprendizajes en la segunda edición de Acercando Fronteras, una experiencia inolvidable en su formación profesional.
24 de junio de 2025
Durante dos jornadas intensas de servicio en Punta del Este, el pasado fin de semana, los estudiantes participaron en un intercambio práctico profesional junto a sus pares integrándose plenamente en el funcionamiento del Parador y enfrentando los desafíos de la actividad gastronómica.
La propuesta giró en torno a la elaboración colaborativa de un menú temático-cultural inspirado en la frontera entre Uruguay y Brasil. Este menú, diseñado y ejecutado por los estudiantes, se ofreció al público durante los días sábado y domingo, permitiendo una experiencia auténtica de cocina en vivo.
Desde Punta del Este, los encargados del Parador, Paula Zunino e Iván González, destacaron la riqueza de la experiencia, valorando especialmente la integración de los estudiantes visitantes, su apertura al aprendizaje y el compañerismo compartido. Señalaron que no solo se cocinó, sino que se pensó, se diseñó y se vivió un proceso formativo en el que se combinaron teoría, práctica y cultura.
Desde Bella Unión se expresó con orgullo que los estudiantes no solo aplicaron lo aprendido en clase, sino que también lograron desenvolverse con soltura en el entorno de trabajo, se integraron a un equipo exigente y colaborativo sacando adelante el servicio diario con responsabilidad, creatividad y profesionalismo.
Subrayaron también el impacto que tuvo para los estudiantes de Bella Unión salir de su entorno y conocer una realidad turística diferente, con altos niveles de exigencia, lo que amplió significativamente su perspectiva sobre el futuro profesional posible en el área.
Además del trabajo en el parador, la experiencia se complementó con visitas a lugares culturales de la zona, permitiendo a los estudiantes explorar el entorno turístico en toda su dimensión. Tanto estudiantes como docentes coincidieron en que esta experiencia fue profundamente significativa, actuando como motor motivador y fortaleciendo el desarrollo profesional de los estudiantes.