Educación técnica y tecnológica de nivel medio y terciario, y formación profesional básica y superior en todo el territorio del Uruguay, sobre la base de los principios de gratuidad, laicidad e igualdad.

UTU propone acciones para el abordaje institucional ante la circulación de amenazas o mensajes alarmantes en la Comunidad Educativa

La Dirección General de Educación Técnico Profesional, en conjunto con la Junta de Directores de Programa y de Campus, exhorta a las comunidades educativas a pensar y desarrollar actividades de abordaje frente a situaciones de mensajes amenazantes.


23 de abril de 2026

Como parte de una iniciativa cuya finalidad es garantizar el goce al derecho educativo en un ámbito seguro y exento de cualquier forma de violencia, se entiende necesario desarrollar una propuesta institucional que atienda las repercusiones emocionales y vinculares que estos hechos generan en las comunidades.


Por este motivo se propone diseñar, en el espacio de coordinación, acciones orientadas a la prevención, contención y promoción de un clima institucional protegido, que contribuya a consolidar a las escuelas como un lugar de resguardo. 


Estas acciones pueden orientarse a generar espacios de escucha y de intercambio sobre su alcance, para dialogar y construir con los estudiantes redes de reflexión en el abordaje de distintas temáticas acerca de: cómo nos comunicamos con los referentes adultos dentro de la institución y qué otras alternativas o espacios generamos como comunidad para construir lazos con el centro educativo, entre otras.


Se entiende que, en el marco de esta labor, deben involucrarse todas las figuras de acompañamiento que forman parte del centro y las familias.


Asimismo, respecto al uso de redes, se considera pertinente reflexionar acerca del impacto de compartir mensajes alarmantes. Además, se sugiere el uso de los recursos que proporciona Ciudadanía Digital Ceibal para la elaboración de propuestas de trabajo.


Por último, se entiende que es sustancial para el correcto abordaje de situaciones riesgosas contar con una mirada sistemática que involucre a distintos actores sociales y educativos.


Por ejemplo, la orientación y acompañamiento del/la Inspector/a Regional en la tarea del Centro Educativo, el espacio de Coordinación como lugar de reflexión, la realización de denuncia policial e investigación de urgencia, la citación del CAP cuando amerite, la creación de un canal de comunicación sólido con las familias para intercambiar e informar, entre otras.


Es importante recordar que el desafío institucional consiste en transformar estas situaciones en oportunidades pedagógicas y comunitarias orientadas a promover el diálogo y la reflexión crítica.


Construir un entorno emocionalmente seguro no depende únicamente de la ausencia de riesgo, sino del tejido de vínculos saludables, de la comunicación responsable y prácticas cotidianas que sostengan la participación y la escucha, además de interpelar las formas en las que las redes median nuestros vínculos y nuestra relación con el mundo.